El regulador energético peruano abrió una licitación para analizar distintas opciones de suministro de gas natural destinadas a un proyecto de generación eléctrica en el sur del país. El objetivo es reducir el uso de diésel y mejorar la eficiencia del sistema.

El organismo regulador de inversiones en energía y minería de Perú, Osinergmin, inició una licitación para evaluar alternativas de abastecimiento de gas natural para el llamado Nodo Energético del Sur, un complejo de generación eléctrica proyectado con una capacidad total de 1.500 megavatios. El estudio abarcará el período 2026–2030 y busca garantizar un suministro más estable para el sistema eléctrico en la zona sur.

El proyecto contempla dos centrales de reserva: Puerto Bravo, de 789 MW, y Nepi, de 720 MW, ubicadas en Mollendo e Ilo, respectivamente. Ambas instalaciones actualmente operan con diésel, aunque están preparadas para funcionar con gas natural cuando este combustible esté disponible en la región.

Según Osinergmin, el sistema eléctrico peruano enfrenta situaciones en las que la demanda supera la capacidad eficiente de generación, lo que obliga a recurrir a centrales termoeléctricas que utilizan combustibles líquidos más costosos. Esto eleva los costos de operación y evidencia la necesidad de fortalecer la infraestructura energética.

El regulador recordó que en marzo aumentó la generación a diésel tras la interrupción del gasoducto de Transportadora de Gas del Perú en Camisea. Entre las alternativas en evaluación figuran el Sistema Integrado de Transporte de Gas del Sur (Sitgas) y un proyecto de gasoducto costero, considerados clave para asegurar el abastecimiento futuro.

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