El organismo internacional reconoce la fortaleza del comercio exterior peruano pero advierte que la debilidad de la inversión privada y la incertidumbre electoral son los principales frenos para una expansión más dinámica.

A puertas de las elecciones generales, el Banco Mundial proyectó que la economía peruana crecerá 2,7% en 2026, calificando ese desempeño de «moderado» y con riesgos asociados tanto a factores internos como externos. William Maloney, economista jefe para América Latina y el Caribe del organismo, mencionó entre los factores de riesgo la situación del gas, el efecto de El Niño y el alza de precios del petróleo y los fertilizantes.

Si bien el consumo viene mostrando señales de mejora, aún se mantiene por debajo de los niveles previos a la pandemia. Para 2026, el crecimiento estará apoyado principalmente en la demanda interna, aunque con una limitación clara: la debilidad de la inversión privada. Según el informe, sin una reducción de la incertidumbre y de los costos de financiamiento, la aceleración económica seguirá siendo moderada.

Un aspecto destacado por el Banco Mundial es el alto nivel de integración comercial del Perú. El país figura entre las economías más abiertas del mundo, con acceso preferencial a cerca del 90% del PBI global, en niveles comparables a economías como Singapur y Corea del Sur. Sin embargo, el reto principal para los próximos años será destrabar la inversión y reducir la incertidumbre para consolidar una expansión más sostenida.

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