La Cancillería informó que se han realizado cambios en 19 locales de votación ubicados en 10 países con el objetivo de mejorar las condiciones de los espacios y evitar aglomeraciones durante la segunda vuelta de las Elecciones Generales 2026, que se realizará el 7 de junio.
Según el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Pedro Bravo, la meta es alcanzar una participación cercana al 50% del padrón de peruanos en el extranjero, estimado en más de 1,2 millones de electores. En la primera vuelta, más de 411 mil ciudadanos emitieron su voto fuera del país.
El funcionario señaló que la expectativa es llegar a unos 600 mil votantes en esta segunda vuelta, una cifra similar a la registrada en procesos electorales anteriores. También destacó la participación de peruanos en ciudades como Santiago, Buenos Aires, Madrid, Barcelona, Milán y Roma, donde se registró una alta concurrencia pese a algunas demoras en la instalación de mesas.
Bravo reconoció además problemas logísticos en algunos puntos de Estados Unidos, como Patterson y Orlando, aunque aseguró que se han tomado medidas para reforzar el personal y garantizar la apertura de las mesas lo antes posible.
Los cambios de locales de votación se han aplicado en Estados Unidos, Chile, Canadá, Panamá, Brasil, Japón, España, Suiza, Italia y Australia. Asimismo, se habilitaron nuevos locales en países del Medio Oriente como Emiratos Árabes Unidos, Israel, Jordania, Arabia Saudita, Kuwait y Qatar, donde en la primera vuelta no se pudo votar por la situación regional.
Uno de los casos más relevantes es el de Chile, donde el número de locales pasó de uno a cinco para descentralizar la atención y reducir las filas. Medidas similares se adoptaron en ciudades como Sídney, Miami, São Paulo y Milán.
La Cancillería recomendó a los ciudadanos verificar con anticipación su local de votación a través de la plataforma “Tu Voto Cruza Fronteras” o en el portal de la ONPE, ingresando el número de DNI.
Finalmente, el vocero hizo un llamado a la participación electoral y señaló que votar representa no solo un deber cívico, sino también una forma de compromiso con el país y con las familias que residen en el Perú.




