Carlos Zambrano y Miguel Trauco se encuentran en negociaciones para regresar a la Liga 1 en 2026, esta vez con el club Juan Pablo II, en medio de un contexto marcado por la polémica que rodea sus recientes salidas de Alianza Lima. Ambos futbolistas buscan reencaminar sus carreras tras el impacto de la denuncia por presunto abuso sexual que aún sigue su curso en instancias judiciales.
El posible acuerdo contempla la inclusión de estrictas cláusulas disciplinarias en sus contratos, una condición clave exigida por el club para proteger su institucionalidad. Estas medidas responderían directamente a la situación legal de los jugadores, estableciendo mecanismos que permitirían rescindir el vínculo o aplicar sanciones en caso de nuevos incidentes o complicaciones judiciales.
Las negociaciones también estarían sujetas al avance de los procesos legales en curso, lo que convierte su eventual fichaje en una operación de alto riesgo deportivo y reputacional. En ese sentido, el futuro de ambos en el fútbol peruano dependería no solo de su rendimiento, sino también de la evolución de las investigaciones y posibles resoluciones judiciales.
Cabe recordar que Zambrano y Trauco fueron separados de Alianza Lima tras la denuncia presentada por una ciudadana argentina, lo que generó una fuerte reacción mediática y en la opinión pública. Desde entonces, su retorno al fútbol profesional ha estado condicionado por la necesidad de establecer garantías adicionales para los clubes interesados.
De concretarse su llegada a Juan Pablo II, el caso marcaría un precedente en la Liga 1 respecto a la inclusión de cláusulas contractuales ligadas a conductas extradeportivas, reflejando cómo los clubes buscan equilibrar segundas oportunidades con la protección de su imagen institucional.





