El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó fuertes críticas contra Reino Unido y Francia por no sumarse a la ofensiva militar contra Irán, en el marco de la escalada bélica iniciada a fines de febrero.

A través de mensajes en redes sociales, Trump cuestionó la falta de apoyo de sus aliados y advirtió que Estados Unidos podría dejar de respaldarlos en el futuro. “Tendrán que aprender a defenderse solos”, afirmó, marcando un tono de ruptura con socios históricos dentro de Occidente.

El mandatario también instó a los países afectados por el cierre del estrecho de Ormuz a comprar combustible estadounidense, e incluso sugirió que tomen control de la vía marítima clave para el comercio global de petróleo.

En relación a Francia, Trump criticó su decisión de impedir el sobrevuelo de aviones con suministros militares destinados a Israel y advirtió que esa postura “será recordada” por Washington.

En paralelo, el líder republicano aseguró que Irán ha quedado “diezmado” tras los ataques, mientras que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sostuvo que la ofensiva ya superó la mitad de sus objetivos estratégicos, centrados en debilitar la capacidad militar, misilística y nuclear iraní.

El episodio refleja una creciente tensión entre Estados Unidos y Europa, en un conflicto que no solo impacta en el plano militar, sino también en la estabilidad energética y geopolítica global.

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