La venta de boletos para ingresar a Machu Picchu volvió a generar caos entre turistas nacionales y extranjeros, quienes enfrentan extensas filas, demoras e incertidumbre para acceder a uno de los destinos más visitados del Perú.

En los últimos días, cientos de visitantes tuvieron que esperar durante horas e incluso pasar la noche en filas para intentar obtener alguno de los 1.000 boletos presenciales disponibles diariamente. Aunque las autoridades implementaron un sistema de venta anticipada con tres días de diferencia, los problemas persisten y varias agencias reportaron cancelaciones y reclamos por parte de los viajeros.

Desde la Cámara de Turismo del Cusco cuestionaron la actual modalidad presencial y reclamaron el regreso de un sistema totalmente digital para ordenar el acceso al santuario histórico. Representantes del sector sostienen que el modelo actual perjudica la imagen internacional del país y afecta directamente la intención de viaje de turistas extranjeros.

Los gremios también alertaron sobre otras dificultades vinculadas a la infraestructura turística, como el deterioro de carreteras, la congestión en las rutas de acceso y la limitada capacidad operativa para controlar el ingreso de visitantes. Según indicaron, el incremento del turismo entre junio y septiembre podría profundizar aún más el desorden y las pérdidas económicas para el sector.

Entre las alternativas que se analizan figura la creación de una plataforma digital para asignar los boletos presenciales y permitir que los turistas retiren sus entradas en el pueblo de Machu Picchu. Las autoridades regionales señalaron que la propuesta busca garantizar mayor organización, proteger la experiencia de los visitantes y mantener el movimiento económico en la zona turística.

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