La nueva Cámara de Diputados proyectada para 2026 en Perú estaría marcada por un escenario fragmentado, sin mayoría absoluta y con alta necesidad de acuerdos entre bancadas para poder aprobar leyes y sostener decisiones políticas.

Según una proyección del Instituto Aklla, el Congreso bicameral estaría compuesto por 130 diputados distribuidos principalmente entre cinco fuerzas políticas, lo que reduce la dispersión partidaria pero mantiene un equilibrio altamente competitivo.

En este escenario, Fuerza Popular se ubicaría como primera minoría con alrededor de 40 escaños, mientras que Juntos por el Perú se consolidaría como la segunda bancada más grande con 31 curules, convirtiéndose ambas en actores centrales para la gobernabilidad.

Más atrás aparecen otras fuerzas relevantes como el Partido del Buen Gobierno, Renovación Popular, Partido Cívico Obras y Ahora Nación, cuyos bloques intermedios tendrían un rol clave para formar mayorías circunstanciales en la aprobación de leyes, control político y eventuales censuras.

El retorno del sistema bicameral implicará además nuevas dinámicas institucionales, donde la Cámara de Diputados tendrá funciones de legislación y control del Ejecutivo, mientras que el Senado actuará como cámara revisora, obligando a negociaciones constantes entre partidos desde el inicio del periodo parlamentario.

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