La derrota de Bolivia ante Irak en el repechaje cerró el proceso de clasificación al Mundial 2026 y dejó a la CONMEBOL con solo seis representantes en el torneo: Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay.
Perú, que terminó novena en las Eliminatorias con 18 puntos y una diferencia de goles de -11, quedó fuera del repechaje al ser superada por Bolivia (séptima, 20 puntos) y Venezuela (octava, 20 puntos). La selección peruana no disputa un Mundial desde España 1982, lo que ya representa una de las sequías clasificatorias más prolongadas del fútbol sudamericano.
La doble derrota en los amistosos de esta semana —0-2 con Senegal y 2-2 con Honduras— plantea interrogantes sobre el proceso de recambio generacional que Mano Menezes intenta instalar. Sin embargo, el técnico brasileño tiene tiempo: las Eliminatorias al Mundial 2030 comienzan recién a mediados de 2027, y el objetivo de estos amistosos era justamente explorar el plantel y dar minutos a jugadores jóvenes como Jairo Vélez, Adrián Quiroz, Joao Grimaldo y Matías Zegarra. La FPF ya tiene confirmado el partido amistoso contra España en junio, que será la siguiente gran prueba del ciclo.
En el plano político-deportivo, la ausencia de Perú en el Mundial 2026 sigue siendo un tema sensible que aparece en los debates presidenciales. Varios candidatos han propuesto reformas a la estructura del fútbol peruano, desde la modificación de los estatutos de la Federación Peruana de Fútbol hasta la creación de academias estatales de alto rendimiento. El gobierno de Dina Boluarte, en sus últimos meses, no ha logrado articular una política deportiva que ofrezca resultados concretos. El nuevo gobierno que asuma el 28 de julio deberá afrontar un proceso eliminatorio que, según los analistas, requerirá como mínimo tres años de trabajo sistemático para que la bicolor pueda ser competitiva.





