El Fenómeno El Niño puede generar importantes consecuencias económicas para el Perú debido a sus efectos sobre la infraestructura, la agricultura y la pesca. Las alteraciones climáticas también pueden afectar las reservas de agua y aumentar el riesgo de problemas en el abastecimiento de alimentos.
Uno de los principales riesgos está relacionado con la infraestructura crítica. Las lluvias intensas pueden provocar inundaciones y daños en puentes y otras obras, generando interrupciones en el transporte y elevados costos de reparación para el Estado y las comunidades afectadas.
El sector agrícola también se encuentra entre los más expuestos. Las variaciones de temperatura y las lluvias pueden perjudicar los cultivos y reducir la producción, especialmente en las zonas que dependen de condiciones climáticas específicas. Esto podría traducirse en pérdidas económicas para los productores y un aumento en los precios de algunos alimentos.
La pesca es otra de las actividades que puede sufrir los efectos del calentamiento de las aguas. Los cambios en las condiciones del mar modifican la distribución de las especies y pueden reducir la disponibilidad de recursos para la actividad pesquera, con consecuencias para los trabajadores y las empresas del sector.
A estos impactos se suma la posibilidad de una reducción de las reservas de agua en determinadas zonas del país. La combinación de daños en infraestructura, menor producción agrícola y pesquera y dificultades en el acceso al agua podría incrementar la presión sobre los precios y generar riesgos para la seguridad alimentaria del Perú.




