El Perú volvió a ubicarse en el puesto 60 del Ranking Mundial de Competitividad 2026, elaborado por el Institute for Management Development (IMD) y Centrum PUCP.

El estudio evalúa a 70 economías en función de cuatro pilares: desempeño económico, eficiencia del gobierno, eficiencia empresarial e infraestructura. En el caso peruano, el desempeño económico muestra avances relativos, pero estos no alcanzan para compensar las deficiencias en institucionalidad, productividad y desarrollo de infraestructura.

De acuerdo con el informe, el país registró una caída en su puntaje global, pasando de 45,89 a 43,33 puntos, lo que refleja una pérdida de competitividad frente a otras economías que han logrado mejoras más sostenidas. A pesar de ello, Perú mantiene su posición en el ranking general, lo que evidencia un estancamiento más que un avance.

El informe también señala que uno de los principales cuellos de botella sigue siendo la eficiencia del Estado, junto con problemas en infraestructura y baja productividad. Aunque algunos indicadores macroeconómicos se mantienen estables, estos no se traducen en mejoras estructurales que impulsen la inversión y el crecimiento sostenido.

En ese contexto, el estudio concluye que el desafío para el país no pasa solo por mantener la estabilidad económica, sino por implementar reformas que fortalezcan las instituciones, aceleren la inversión pública y mejoren el entorno para los negocios, con el fin de evitar un mayor rezago frente a otras economías emergentes.

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