Keiko Fujimori fue confirmada como nueva presidenta del Perú tras imponerse en la segunda vuelta electoral por una diferencia mínima de votos. La lideresa de Fuerza Popular alcanzará el poder en su cuarto intento presidencial.

El resultado oficial, con el 100% de las actas procesadas, le otorga una victoria sobre el candidato de izquierda Roberto Sánchez por menos de 50.000 votos, en un escenario donde ambos aspirantes mantuvieron una competencia reñida hasta el cierre del escrutinio. La diferencia final se definió en el conteo del voto en el exterior, que resultó determinante para inclinar la balanza electoral.

La elección estuvo marcada por un fuerte nivel de polarización política, con cuestionamientos desde el sector derrotado y llamados a la revisión de actas en distintas instancias. A pesar de ello, los organismos electorales validaron los resultados finales, consolidando la proclamación de Fujimori como ganadora oficial del proceso.

Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, llega a la presidencia tras tres derrotas previas y una extensa trayectoria política que ha estado atravesada por investigaciones judiciales y periodos de alta tensión institucional. Su triunfo marca también el retorno del fujimorismo al Poder Ejecutivo después de varios años de protagonismo principalmente legislativo.

Con su asunción prevista para el 28 de julio, la nueva mandataria enfrentará el desafío de gobernar un país profundamente dividido, con tensiones políticas persistentes y demandas urgentes en materia económica y de seguridad, en un contexto donde la gobernabilidad dependerá en gran medida de su capacidad de generar consensos.

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