El Q’eswachaka es un puente colgante tradicional ubicado en la región de Cusco, Perú, que cruza el río Apurímac a más de 3.700 metros de altura. Está hecho completamente con fibras vegetales, especialmente ichu, una paja andina utilizada desde tiempos ancestrales.
Su particularidad es que no es una estructura fija: cada año es reconstruido por las comunidades locales del distrito de Quehue, manteniendo una tradición que se remonta a la época inca. Este proceso reúne a cientos de personas que trabajan de forma colectiva para renovar el puente y asegurar su continuidad.
La construcción se basa en conocimientos antiguos de ingeniería y en la organización comunitaria. Las familias recolectan el ichu, lo trenzan en cuerdas y luego lo ensamblan para formar la estructura. Además, el proceso incluye rituales tradicionales en honor a la Pachamama y a las montañas sagradas.




