Representantes del Vaticano y de la Iglesia católica en Perú realizaron una ceremonia de reparación simbólica en la que pidieron perdón a comunidades campesinas de la localidad de Catacaos por el presunto despojo de tierras atribuido al Sodalicio de Vida Cristiana.

El acto, de carácter excepcional, incluyó un gesto inusual: varios representantes eclesiásticos se arrodillaron frente a los pobladores para expresar disculpas en nombre de la Iglesia.

Durante la ceremonia, se reconoció que las instituciones religiosas “llegaron tarde” a atender las denuncias de las comunidades afectadas y se expresó pesar por los años de conflicto, hostigamiento y procesos judiciales vinculados a la disputa por tierras.

La comunidad de Catacaos, en la región de Piura, ha denunciado durante más de una década la pérdida de miles de hectáreas en un proceso que involucró a organizaciones vinculadas al Sodalicio, grupo disuelto recientemente por el Vaticano tras investigaciones por abusos y manejos irregulares.

El acto fue interpretado como un gesto de reparación histórica y simbólica hacia los pueblos indígenas, en medio de un proceso más amplio de revisión de responsabilidades dentro de la Iglesia católica en Perú.

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