Keiko Fujimori y Roberto Sánchez protagonizaron un tenso intercambio durante el debate presidencial en Perú, centrado en la crisis de seguridad ciudadana y el avance del crimen organizado.

En el bloque dedicado a seguridad, Fujimori afirmó que su propuesta busca devolver el “orden” frente a la situación actual y presentó un plan de pacificación nacional. La candidata sostuvo que su eventual gobierno priorizaría el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y medidas más firmes contra la delincuencia.

Roberto Sánchez respondió con críticas directas hacia su rival y la responsabilizó por la inestabilidad política de los últimos años. En su intervención, la calificó como la “Señora Kaos”, en alusión a controversias políticas y judiciales, y cuestionó el rol del fujimorismo en el Congreso.

Fujimori replicó que el desorden del país se vincula a gestiones anteriores y rechazó las acusaciones. También defendió la actuación de su bancada parlamentaria y sostuvo que sus adversarios buscan trasladar responsabilidades sobre la situación de inseguridad.

El cruce incluyó además cuestionamientos sobre alianzas políticas, leyes de seguridad y el manejo del orden interno. El debate evidenció la alta tensión entre ambos candidatos en un contexto marcado por la preocupación ciudadana ante el aumento de la delincuencia.

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