Durante la 79° Asamblea Mundial de la Salud realizada en Ginebra, el gobierno peruano ratificó su compromiso con el fortalecimiento del sistema sanitario y una atención más humana y accesible.
En el encuentro participaron representantes de los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud, donde Perú expuso algunas de sus principales prioridades sanitarias. Entre ellas, se encuentran la reducción de la anemia infantil, la recuperación de las coberturas de vacunación y el fortalecimiento del control de enfermedades crónicas.
El funcionario también señaló que el país trabaja para ampliar la capacidad de respuesta del sistema sanitario frente a emergencias y futuras pandemias. En ese sentido, remarcó la importancia de fortalecer la cooperación internacional y avanzar en mecanismos conjuntos de prevención y acción sanitaria.
Además, el ministro afirmó que Perú continuará apoyando el acuerdo internacional sobre pandemias impulsado por la OMS y la implementación del Reglamento Sanitario Internacional. Según explicó, estas iniciativas buscan garantizar una respuesta más coordinada y efectiva ante posibles crisis de salud global.
La participación peruana en la Asamblea Mundial de la Salud se dio en un contexto marcado por desafíos sanitarios internos, como el aumento de casos de sarampión y otras enfermedades prevenibles. Desde el Gobierno sostuvieron que el objetivo es consolidar una política sanitaria moderna, preventiva y basada en el acceso equitativo a la salud como derecho fundamental.





