El Gobierno de Perú decretó una emergencia sanitaria de 90 días ante el brote de sarampión con transmisión local confirmada en Puno y el riesgo de expansión hacia Lima, Callao y otras 12 regiones del país.
La medida fue oficializada mediante el Decreto Supremo Nº 008-2026-SA y alcanza a Lima Metropolitana, Callao, Puno, Arequipa, Cusco, Huancavelica, Moquegua, Amazonas, Loreto, Tacna, Tumbes, Ucayali, Madre de Dios y Apurímac. El Ministerio de Salud indicó que el objetivo es contener el avance del sarampión y reducir el impacto sanitario sobre la población.
Según el análisis del Centro Nacional de Epidemiología, el país enfrenta un escenario de alto riesgo debido a las brechas históricas de vacunación y a la presencia de brotes activos en otros países de la región. Las autoridades sanitarias señalaron que, pese a las campañas de bloqueo vacunal realizadas en Puno, todavía no se logró inmunizar a toda la población vulnerable.
El plan de emergencia contempla acciones inmediatas de vigilancia epidemiológica, vacunación extramural, campañas de información pública y fortalecimiento de los servicios de salud. Además, el Gobierno autorizó contrataciones prioritarias de bienes y servicios destinados exclusivamente al control del brote.
La emergencia sanitaria fue respaldada por informes técnicos del Ministerio de Salud y del Instituto Nacional de Salud, que alertaron sobre el peligro de una rápida diseminación del virus. El Ejecutivo peruano sostuvo que la medida busca reforzar la capacidad de respuesta del sistema sanitario y evitar un aumento de contagios en las próximas semanas.





