El director del Capítulo de Minas del Colegio de Ingenieros del Perú, Germán Arce, aseguró que el principal desafío del Perú para volver a ser competitivo en minería es recuperar la confianza de los inversionistas.

Arce señaló que las inversiones mineras requieren reglas claras y estabilidad debido a que se trata de proyectos de gran escala y largo plazo. En ese sentido, advirtió que los constantes retrasos administrativos y las observaciones burocráticas generan incertidumbre y desincentivan la llegada de capitales al sector extractivo peruano.

El especialista también mencionó que la conflictividad social, la expansión de la minería ilegal y la falta de institucionalidad forman parte de los factores que reducen la competitividad minera del país. Además, cuestionó la lentitud de algunos funcionarios públicos para resolver permisos y autorizaciones vinculadas a proyectos de exploración y explotación minera.

Pese a las dificultades, Arce destacó el potencial geológico del Perú y el valor estratégico de minerales como el litio y las tierras raras, cada vez más demandados por industrias vinculadas a la tecnología, la electromovilidad y la transición energética global. Según indicó, el país debe acelerar el desarrollo de estos recursos para aprovechar el actual escenario internacional.

Finalmente, el ingeniero sostuvo que Perú todavía posee una importante riqueza mineral sin explotar y remarcó la necesidad de impulsar proyectos que permitan generar empleo, crecimiento económico y mayores ingresos para el país. También señaló que el debate sobre industrialización minera debe considerar la competitividad internacional y los costos globales de refinación y procesamiento de minerales.

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