Perú se posicionó como el tercer mayor consumidor de gas licuado de petróleo (GLP) de América Latina entre 2016 y 2023, solo por detrás de México y Brasil. El crecimiento sostenido de la demanda estuvo impulsado por la expansión urbana y por programas orientados a ampliar el acceso energético en sectores vulnerables.

Según un estudio elaborado por GĚRENS con datos de The Global Economy, el consumo peruano de GLP registró un incremento acumulado de 23,49 % durante ese período. El informe destaca que el país superó incluso a mercados históricamente importantes de la región, como Argentina.

El análisis atribuye este crecimiento al aumento de la población urbana, la expansión de los sectores medios y la implementación de políticas públicas para fomentar el uso de combustibles más eficientes. Entre ellas se destaca el programa Vale FISE, que facilita el acceso al GLP en hogares de bajos recursos y zonas alejadas.

El presidente de la Sociedad Peruana del Gas Licuado, Jovan Pastor, señaló que el mercado peruano todavía tiene potencial de expansión, especialmente en regiones rurales donde la cobertura energética sigue siendo limitada.

Además, el sector remarcó la necesidad de fortalecer la infraestructura de almacenamiento y distribución, ampliar los programas de inclusión energética y promover una mayor coordinación entre el Estado y las empresas privadas para consolidar un sistema más eficiente y accesible.

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