Perú y Brasil establecieron un nuevo régimen de cielos abiertos para ampliar la conectividad aérea entre ambos países. El acuerdo elimina restricciones sobre rutas y capacidad, especialmente para el transporte de carga.

Las autoridades aeronáuticas de Perú y Brasil suscribieron en febrero de 2026 un acuerdo que profundiza la liberalización del mercado aerocomercial. El nuevo esquema permite a las aerolíneas diseñar sus operaciones con mayor flexibilidad y responder a la demanda comercial.

Uno de los principales cambios se encuentra en el transporte de mercancías. Para los servicios exclusivamente cargueros se reconocen derechos de séptima libertad, sin límites de capacidad, frecuencias ni tipo de aeronave, lo que facilita la apertura de nuevas conexiones entre ciudades de ambos países.

En agosto comenzó una operación carguera entre Manaos y Lima, inicialmente con una frecuencia semanal. A esta conexión se suma el anuncio de una ruta directa entre Campinas, en São Paulo, y Lima, que también tendrá una frecuencia semanal en una primera etapa.

El desarrollo de estas rutas dependerá de que exista suficiente carga en ambos sentidos para garantizar su sostenibilidad. Los sectores público y privado deberán identificar productos y cadenas comerciales que permitan mantener las operaciones y aumentar las frecuencias con el tiempo.

La apertura aérea también puede integrarse con otros proyectos de infraestructura. El aeropuerto Jorge Chávez, los puertos del Callao y Chancay y los corredores ferroviarios y terrestres previstos entre Perú y Brasil podrían conformar una red multimodal para conectar Sudamérica con los mercados de Asia-Pacífico.

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