El Gobierno peruano declaró el estado de emergencia en cinco distritos de Ayacucho afectados por el terremoto de magnitud 7,2 registrado el jueves. La medida tendrá una duración de 60 días y permitirá ejecutar acciones inmediatas de respuesta y rehabilitación.
El estado de emergencia alcanza a los distritos de Chumpi, Coracora, Pullo y Upahuacho, en la provincia de Parinacochas, y a Carapo, en la provincia de Huanca Sancos. La decisión fue adoptada luego de evaluar los efectos provocados por el fuerte movimiento telúrico que sacudió la región de Ayacucho el pasado 20 de agosto.
El terremoto tuvo una magnitud de 7,2 y su epicentro se ubicó a unos 35 kilómetros al norte de Coracora, a una profundidad de 108 kilómetros. El movimiento fue percibido en distintas regiones del país, aunque la profundidad del sismo contribuyó a limitar su impacto destructivo.
De acuerdo con las autoridades, el sismo dejó daños en 83 viviendas y afectó alrededor de una veintena de escuelas, centros de salud, edificios públicos y vías de transporte. Además, unas 500 personas resultaron afectadas y tres sufrieron heridas como consecuencia del movimiento telúrico.
La declaración de emergencia permitirá acelerar las tareas de atención a la población y la recuperación de las zonas perjudicadas. Durante los próximos 60 días se podrán implementar medidas excepcionales destinadas a reparar la infraestructura dañada y atender las necesidades más urgentes de los habitantes.
Las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad sísmica en la región y continúan con la evaluación de los daños. El terremoto no generó una alerta de tsunami y, pese a su elevada magnitud, no se registraron víctimas mortales.





