Las bandas criminales extranjeras ganan presencia en Perú mientras aumenta la percepción de inseguridad entre la población. Especialistas advierten que la violencia dejó de ser un fenómeno aislado y que hechos como asesinatos de transportistas comienzan a verse como situaciones habituales.
El exviceministro del Interior Julio Corcuera señaló que en el país operan organizaciones criminales transnacionales de distintos orígenes, entre ellas italianas, albanesas, brasileñas, venezolanas y colombianas. Según explicó, estas estructuras representan un desafío mayor porque cuentan con capacidad de organización que supera las fronteras nacionales.
La expansión de estas bandas coincide con un aumento de hechos violentos vinculados al sicariato y la extorsión, especialmente contra trabajadores del transporte. Uno de los casos que refleja esta situación es el asesinato de un chofer, un tipo de crimen que, según especialistas, genera preocupación por la forma en que la sociedad empieza a acostumbrarse a estos episodios.
Los expertos sostienen que el crecimiento del crimen organizado requiere respuestas más amplias que operativos puntuales, con mayor coordinación entre las instituciones encargadas de seguridad e investigación. La presencia de redes internacionales agrega complejidad a un problema que afecta a distintos sectores de la población.
Ante este escenario, las autoridades enfrentan el desafío de recuperar la confianza ciudadana y evitar que la violencia se convierta en parte de la vida cotidiana. La lucha contra las organizaciones criminales demanda estrategias de inteligencia, prevención y cooperación para contener su avance.





