Un informe internacional advirtió que las olas de calor extremo se intensificarán en las próximas décadas y que cerca de 4.000 millones de personas podrían estar en riesgo hacia 2050. El fenómeno es una de las consecuencias más severas del cambio climático.
Las temperaturas récord ya afectan la salud, la producción de alimentos y los sistemas energéticos en distintas regiones del mundo. Los expertos alertan sobre la necesidad de políticas urgentes de mitigación y adaptación.
Las zonas urbanas aparecen entre las más vulnerables, debido al efecto de isla de calor y a la falta de infraestructura adecuada para enfrentar eventos extremos prolongados.
El informe refuerza el llamado a una acción coordinada a nivel global para reducir emisiones y preparar a las sociedades frente a un escenario climático cada vez más desafiante.





