Entre las medidas planteadas figuran la mejora de la infraestructura penitenciaria, el control en zonas limítrofes y una mayor articulación entre las fuerzas de seguridad y el sistema judicial, con el objetivo de devolver estabilidad y tranquilidad a la población.

Durante la presentación de su plan de gobierno, Keiko Fujimori destacó la urgencia de enfrentar la inseguridad desde un enfoque integral que combine prevención, control y justicia. La candidata señaló que la violencia y el crimen organizado se han extendido en todo el país, y que su gestión buscará “recuperar la autoridad del Estado y la confianza de los peruanos en sus instituciones”.

Entre las principales iniciativas, Fujimori propuso reforzar la presencia policial en zonas fronterizas y áreas de alto riesgo, implementar sistemas de vigilancia con tecnología de última generación y crear unidades de respuesta rápida para combatir el delito. También planteó modernizar los penales y construir centros de máxima seguridad para aislar a los criminales de alta peligrosidad.

Otro de los ejes de su propuesta es la coordinación entre la Policía, el Ministerio Público y el Poder Judicial, con el fin de evitar la impunidad y agilizar los procesos judiciales. “No podemos permitir que los delincuentes entren por una puerta y salgan por otra. La justicia debe ser firme y eficiente”, afirmó la candidata.

Fujimori insistió en que la seguridad ciudadana será una prioridad absoluta en su gobierno. Con un discurso enfocado en la recuperación del orden, la autoridad y la paz social, busca transmitir el mensaje de que un Perú seguro y estable es posible si se actúa con decisión y responsabilidad.

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