La candidata a presidenta explicó que su objetivo principal es rescatar al país de la violencia: «Soy mujer, soy madre y soy peruana. Por eso no me rindo».
En un contexto nacional marcado por la inseguridad y la pérdida de confianza en las autoridades, Keiko Fujimori reafirmó su compromiso de luchar contra el desorden y la violencia que afectan al país. Durante un acto de campaña, la candidata presidencial enfatizó que su prioridad será rescatar al Perú de la ola de criminalidad que mantiene en vilo a millones de ciudadanos. “Soy mujer, soy madre y soy peruana. Por eso no me rindo”, expresó ante una multitud que la acompañó con aplausos y cánticos de respaldo.
Fujimori sostuvo que el miedo no puede seguir paralizando a las familias y que su gobierno devolverá la tranquilidad a las calles mediante una estrategia integral de seguridad. Propuso fortalecer a la Policía Nacional, recuperar la autoridad en los barrios y asegurar una coordinación efectiva entre las fuerzas del orden y la justicia. “El Perú necesita un liderazgo firme, que no tiemble ante el crimen y que devuelva la esperanza a la gente”, subrayó.
La candidata también apeló a un mensaje emocional, destacando su papel como madre y ciudadana común que entiende el temor con el que viven muchas familias. En ese sentido, señaló que su compromiso trasciende la política y responde a una vocación de servicio hacia el país. Su discurso buscó conectar con el sentir de la población que reclama soluciones inmediatas y un rumbo claro frente al caos.
Con un tono decidido, Fujimori cerró su intervención reiterando que no se rendirá ante las dificultades ni las críticas. “Esta no es solo una campaña, es una cruzada por la paz y la justicia”, afirmó. Su mensaje busca posicionarla como una figura perseverante y firme, capaz de liderar al Perú hacia una etapa de orden y estabilidad tras años de crisis institucional y social.





