Indicadores recientes sugieren que la inflación mundial comienza a ceder, aunque los analistas advierten que los precios de alimentos y energía seguirán presionando algunos sectores económicos.
El Banco Central de Estados Unidos y otras entidades monetarias han implementado políticas de ajuste gradual de tasas de interés, lo que ha contribuido a la estabilización de los precios en mercados clave. Aun así, la inflación en algunos países emergentes sigue por encima de los niveles objetivo.
Expertos indican que la desaceleración permitirá una recuperación más estable del poder adquisitivo de los consumidores y favorecerá la inversión en sectores productivos, aunque advierten que la volatilidad de los mercados energéticos podría generar altibajos temporales.
Por otro lado, organismos internacionales recomiendan mantener políticas económicas coordinadas entre países para evitar choques financieros y asegurar un crecimiento global sostenido, con atención especial a las naciones con vulnerabilidad económica más alta.





