El Ejecutivo mexicano presentó un plan integral que busca reducir la violencia y fortalecer la presencia del Estado en regiones con altos índices delictivos.
El plan contempla el despliegue de fuerzas federales adicionales, la modernización de los sistemas de inteligencia y la cooperación con autoridades locales para garantizar la seguridad ciudadana. Se hará énfasis en programas de prevención y rehabilitación de jóvenes en riesgo.
El presidente enfatizó que la estrategia no solo busca combatir el crimen organizado, sino también atender las causas sociales que generan violencia, incluyendo pobreza, falta de educación y oportunidades de empleo.
Expertos señalan que el éxito de la estrategia dependerá de la coordinación entre niveles de gobierno, la transparencia en la ejecución y la inversión continua en infraestructura y recursos humanos especializados en seguridad.





