El ejecutivo alemán presentó un plan de inversiones y regulaciones para acelerar la transición hacia energías limpias, generando empleo y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles.
El plan incluye incentivos fiscales para empresas que implementen tecnologías sostenibles, así como fondos destinados a investigación y desarrollo en energía renovable y movilidad eléctrica. Las medidas buscan cumplir con los compromisos climáticos internacionales.
La canciller destacó que la estrategia no solo tiene un impacto ambiental, sino que también promoverá el crecimiento económico y la creación de miles de puestos de trabajo en sectores verdes, consolidando a Alemania como líder en sostenibilidad.
Organizaciones civiles y cámaras empresariales han mostrado su apoyo al plan, aunque subrayan la necesidad de asegurar una implementación efectiva y de evaluar periódicamente los resultados para ajustar las políticas según sea necesario.





