El gobierno francés implementará cambios en la legislación laboral con el objetivo de facilitar la contratación de jóvenes y reducir el desempleo entre menores de 30 años.
La reforma incluye incentivos fiscales para empresas que contraten a jóvenes, así como programas de capacitación y mentoría para preparar a los nuevos trabajadores. Se espera que estas medidas impulsen la inserción laboral y fortalezcan la competitividad del país.
El presidente francés destacó que la reforma busca equilibrar la flexibilidad del mercado laboral con la protección de los derechos de los trabajadores, promoviendo un crecimiento económico sostenible y generando oportunidades para las nuevas generaciones.
Organizaciones sindicales y empresariales han expresado su apoyo parcial, aunque advierten que será fundamental un seguimiento riguroso para asegurar que las políticas beneficien efectivamente a los jóvenes y no generen abusos en la contratación.





