El organismo internacional anticipa que la región registrará un crecimiento económico promedio del 2,3 % este año, impulsado principalmente por las exportaciones de commodities y la inversión extranjera.

Según el Banco Mundial, el desempeño de América Latina estará marcado por la recuperación parcial de la actividad industrial y el comercio exterior. Sin embargo, los riesgos asociados a la inflación y la volatilidad financiera global podrían limitar un crecimiento más acelerado.

Los países exportadores de minerales y energía serán los que registren los mayores avances, mientras que naciones con economías más diversificadas enfrentarán desafíos para mantener la inversión y el consumo interno. El organismo recomendó políticas fiscales prudentes y estímulos enfocados en el desarrollo productivo.

Asimismo, se subraya la necesidad de fortalecer los sistemas de protección social para mitigar los efectos de la inflación sobre los hogares más vulnerables y garantizar que la recuperación económica sea inclusiva y sostenible a largo plazo.

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