El ex ministro de Interior, y hoy parte del equipo de Keiko Fujimori en Fuerza Popular, aseguró que es fundamental fortalecer las comisarías y las unidades de patrullaje inteligente para poder devolverle autoridad a la Policía y frenar con la delicada situación de inseguridad que atraviesa el país. “Lo más importante es fortalecer la lucha contra el delito callejero”, explicó.
El exministro del Interior Fernando Rospigliosi advirtió que la inseguridad ciudadana en el país ha alcanzado niveles críticos y requiere medidas urgentes. Desde su rol como integrante del equipo de Fuerza Popular, respaldando la propuesta presidencial de Keiko Fujimori, planteó una estrategia centrada en el fortalecimiento operativo de la Policía Nacional del Perú (PNP), con prioridad en recuperar la presencia y autoridad en las calles.
Rospigliosi sostuvo que una de las principales falencias actuales es la precariedad de muchas comisarías, tanto en infraestructura como en recursos humanos y logísticos. En esa línea, afirmó que es indispensable dotarlas de mejores condiciones, equipamiento y capacidad de respuesta para atender denuncias, patrullar zonas de riesgo y articularse con gobiernos locales. Según indicó, sin un soporte básico adecuado, la PNP no puede enfrentar con eficacia la creciente delincuencia común.
Otro eje de su propuesta es potenciar las unidades de patrullaje inteligente, con el uso de tecnología, mapas del delito y coordinación en tiempo real. Para Rospigliosi, este tipo de patrullaje permite optimizar el despliegue policial en los puntos donde se reportan con mayor frecuencia robos, asaltos y extorsiones. También resaltó que estas unidades deben integrarse con el Serenazgo y los sistemas de cámaras municipales para mejorar la respuesta inmediata.
Finalmente, el exministro insistió en que el foco debe ponerse en el delito callejero, al que calificó como el principal factor que genera temor en la población. “Si no se controla el robo y asalto en la vía pública, la sensación de inseguridad seguirá creciendo”, advirtió. Agregó que la ciudadanía demanda resultados visibles y que, para lograrlos, el Estado debe respaldar de manera firme y sostenida a la Policía, así como promover reformas que permitan acciones más rápidas contra el crimen organizado y las bandas locales.





